miércoles, 30 de junio de 2010

Dependencia y prescindibilidad

Holly ha llegado a una conclusión, inspirada por las sabias palabras de un luchador negro: que dependamos de la mitad del mundo no significa que la otra mitad dependa de nosotros. Esto conlleva que seamos prescindibles. Si no existiera nuestra mitad, millones de personas seguirían viviendo. Si su mitad no existiera, quizás nosotros sobreviviríamos, pero nuestra vida no sería ni mucho menos la misma de hoy. 

A Holly no le gusta este pensamiento. No le gusta vivir sola, le gusta depender de otras personas, de otra persona. Entonces se siente útil, justifica su existencia en este mundo. Depende de la mitad del mundo y, a la vez, del mundo entero, y a la vez, de una persona. A Holly no le gusta pensar que es prescindible, porque las cosas son prescindibles, las personas no. Quizás haya gente con quien no quiere estar. Quizás haya personas con las que no quiere hablar. Pero estas personas serán imprescindibles para alguien Para ella hay alguien imprescindible y quiere pensar que ella también lo es. Y lo es.

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