
Ante la dificultad masculina por entender por qué a las mujeres les chiflan los zapatos y son capaces de gastarse una fortuna en una pieza que probablemente pase más tiempo dentro del armario que no en los pies, Holly ha llegado a las siguientes conclusiones sobre el amor hacia los zapatos:

1. Los zapatos son más faciles de probar, basta con descalzarse, ponerse los que se quieren comprar (a veces con uno solo basta) y desfilar un poco por la tienda. No hace falta quitarse la ropa, que en invierno da muchísima pereza...
2. Los zapatos tienen talla, pero ésta no tiene que ver con el ancho del cuerpo femenino. Si el zapato es demasiado pequeño o demasiado grande, la mujer no se deprime. Es importante tener en cuenta que no existen ni XS ni S ni M ni todos esos rollos que la publicidad nos ha metido en la cabeza.
3. Los zapatos de tacón estilizan el cuerpo de la mujer, lo que supone verse más alta y más delgada, aunque las medidas no sean precisamente de top model, de modo que sea como sea, la futura compradora se verá favocerida.
4. Hay zapatos de marca igualmente, o sea, que se puede ser pija solamente con zapatos.
5. La mujer siempre sale satisfecha después de comprar zapatos. Eso implica que no habrá depresión post-compras-en-Zara, es decir, en tiendas con tallajes para niñas o para anoréxicas, sino que la mujer se sentira feliz y realizada y no tendrá la necesidad de recurrir a la nevera a hartarse de helado porque se siente fea, ni a la nutella, ni al cola-cao ni otros productos grasientos que compensan un estado de ánimo bajo.
6. Los hombres -aunque sea indirectamente- también aprecian los zapatos en la mujer. Puede que piensen que su amiga, novia o compañera no haya elegido bien la ropa hoy, pues el jersey le va muy apretado o los pantalones no le dejan un culo bonito. En cambio, los zapatos siempre favorecen. Solamente en el color puede que el hombre tenga quejas... Pero ahí juego el buen gusto de cada uno.
Por todos eso motivos y otros que ahora no cree adecuado mencionar, Holly se ha comprado unos zapatos bien altos que le van como un guante y con los que se siente segura cuando sale a la calle. Quizás escribe para limpiar su conciencia después de pagarlos...

1. Los zapatos son más faciles de probar, basta con descalzarse, ponerse los que se quieren comprar (a veces con uno solo basta) y desfilar un poco por la tienda. No hace falta quitarse la ropa, que en invierno da muchísima pereza...
2. Los zapatos tienen talla, pero ésta no tiene que ver con el ancho del cuerpo femenino. Si el zapato es demasiado pequeño o demasiado grande, la mujer no se deprime. Es importante tener en cuenta que no existen ni XS ni S ni M ni todos esos rollos que la publicidad nos ha metido en la cabeza.
3. Los zapatos de tacón estilizan el cuerpo de la mujer, lo que supone verse más alta y más delgada, aunque las medidas no sean precisamente de top model, de modo que sea como sea, la futura compradora se verá favocerida.
4. Hay zapatos de marca igualmente, o sea, que se puede ser pija solamente con zapatos.
5. La mujer siempre sale satisfecha después de comprar zapatos. Eso implica que no habrá depresión post-compras-en-Zara, es decir, en tiendas con tallajes para niñas o para anoréxicas, sino que la mujer se sentira feliz y realizada y no tendrá la necesidad de recurrir a la nevera a hartarse de helado porque se siente fea, ni a la nutella, ni al cola-cao ni otros productos grasientos que compensan un estado de ánimo bajo.
6. Los hombres -aunque sea indirectamente- también aprecian los zapatos en la mujer. Puede que piensen que su amiga, novia o compañera no haya elegido bien la ropa hoy, pues el jersey le va muy apretado o los pantalones no le dejan un culo bonito. En cambio, los zapatos siempre favorecen. Solamente en el color puede que el hombre tenga quejas... Pero ahí juego el buen gusto de cada uno.
Por todos eso motivos y otros que ahora no cree adecuado mencionar, Holly se ha comprado unos zapatos bien altos que le van como un guante y con los que se siente segura cuando sale a la calle. Quizás escribe para limpiar su conciencia después de pagarlos...

